Es un postre sencillo de hacer, lo ideal es hacerlo 48 horas antes,cuanto más días pasan, más buenos están y más espeso.
Exprimir los limones y colarlos, rallar unos cuantos para la decoración.
Mezclar el zumo del limón, la leche condensada y la nata bien fría, empezar a batirlo con las varillas eléctricas hasta que quede como si fuera merengue o nata.
Colocar en vasitos o copas y decorar con la ralladura del limón, tapar los vasitos con
servilletas de papel de uno en uno y colocarles una goma para que quede bien cerrado.


